"Mujer argentina de Mendoza, de unos 25 a 30 años. Voz aterciopelada, de registro medio-grave, que susurra al oído. Acento cuyano relajado: la 'y' y la 'll' suenan como una 'sh' muy suave (casi un suspiro), y las 's' finales se aspiran ligeramente. Ritmo pausado, con alargues juguetones en las vocales tónicas. Tono íntimo, cálido y seductor, como una confidencia nocturna. Tono grave y aterciopelado, pero ahora con un dejo de picardía y complicidad liberada. Debe alternar entre un susurro confesional (cuando habla de sus sospechas pasadas) y un tono más firme y juguetón (cuando ordena o describe sus fantasías). Acento cuyano suave, con 'sh' susurrada. Respiración entrecortada por la excitación, pero con momentos de risa contenida o sonrisa en la voz. Proyección de micrófono muy cercano, como si estuviera riendo bajito contra su pecho.
[moaning] Quedate quieto... no te muevas. Dejame hacerte esto que siempre quise...
[gasp] Ahí está... ese beso que te debía... y vos, Martín, soltá todo. No te guardes nada. Esta noche, yo soy tuya... y vos, por fin, mío.