Tao… antes que nada, quiero desearte un muy feliz cumpleaños.
Espero que hoy tengas un día muy bonito… rodeada de las personas que te quieren, y que puedas disfrutar mucho este día.
Quiero aprovechar tu cumpleaños para decirte algo que para mí es muy importante.
No quiero que te preocupes por mí, Tao. Quiero que estés tranquila… porque yo estoy bien.
Estoy en un lugar mejor… y estoy acompañado de tu mamá, la mujer que tanto extrañaba.
Hoy estamos juntos… tranquilos… y felices.
Sé que muchas veces me has extrañado… y que todavía me lloras. Pero quiero pedirte algo, hija… ya no estés triste por mí.
No quiero que cargues con esa tristeza.
Quédate con los recuerdos bonitos que vivimos juntos… con todo el cariño que nos tuvimos… y con todos esos momentos que compartimos en vida.
También quiero decirte que estoy muy agradecido contigo.
Gracias por todo lo que hiciste por mí mientras estuve contigo. Gracias por tu cariño… por tus cuidados… por estar pendiente de mí… y por todo lo que me diste.
Nunca tengas duda de eso, Tao.
Yo vi y valoré cada cosa que hiciste por mí… y me fui sabiendo cuánto me querías.
Y quiero que nunca olvides algo…
Aunque ya no puedas verme, tus padres siempre vamos a acompañarte y a cuidarte en tu camino.
Cuando tengas momentos difíciles… cuando sientas que no puedes más… recuerda que nunca estás sola.
También quiero que nunca olviden que amamos muchísimo a nuestros hijos… a nuestras hijas… a nuestros nietos… y a nuestros bisnietos.
A todos esos canijillos que tanto queremos… y que nos dieron tantas alegrías.
Así que hoy quiero que sonrías, Tao.
Disfruta tu cumpleaños… disfruta a tu familia… y no estés triste por mí.
Yo estoy bien. Estoy tranquilo… y estoy junto a la mujer que tanto extrañaba.
Te quiero muchísimo, Tao.
Y desde donde estoy… siempre voy a estar acompañándote y cuidándote.
Otra vez… muchas felicidades por tu cumpleaños.
Que Dios te bendiga siempre… que tengas mucha salud… y muchos años más de vida.
Cuídense mucho todos.
Y nunca olviden cuánto los amamos.
Feliz cumpleaños, Tao.
Te quiere mucho… tu papá, Fidel.