—Dicen que cuando encuentras al amor de tu vida… sabes que quieres pasar el resto de ella a su lado.
—Yo también lo pensé.
—Pensé que aquel día sería el comienzo de nuestra vida juntas.
—Y durante un tiempo… lo fue.
—Éramos felices.
—O al menos eso recuerdo.
—Porque hay cosas que no se rompen de golpe.
—Primero llegan los silencios.
—Después las distancias.
—Y un día…
—ya no sabes en qué momento dejaron de sentirse como antes.
—Aquella noche fue diferente.
—Porque algunas noches cambian tu vida…
—sin que puedas entenderlo hasta que ya es demasiado tarde.
—Pensé que aquella noticia nos devolvería lo que estábamos perdiendo.
—Pero solo consiguió alejarnos más.
—Empezamos a hacernos daño con palabras que después ya no podíamos retirar.
—Y mientras intentaba salvar nuestro matrimonio…
—sentía que me estaba perdiendo a mí misma.
—Hasta que lo perdí todo.
—Hay noches que recuerdas para siempre.
—No por lo que pasó…
—sino por lo que cambió después.
—Aquella fue una de ellas.
—No sabía cuánto tiempo me quedaba.
—Solo sabía que tenía que seguir.
—Y en aquel instante…
—cuando todo parecía haber terminado…
—descubrí que todavía había alguien a quien mi corazón seguía buscando..